OAXACA / SEMlac.- Suzzette Soto Pinacho, víctima de violencia vicaria, denunció que teme por su vida, la de sus hijos y su familia; ya que su agresor, pese a las restricciones, la sigue violentando. “El interés superior de la niñez no puede seguir siendo un discurso vacío”, señala.
En una carta pública, narra las vicisitudes por las que durante años ha pasado. Desde todo tipo de violencias en su contra, sus hijos y su familia, hasta más de 20 incumplimientos que “me orillan a no quedarme callada por el temor que hoy siento: me busca, me manda mensajes, a mi familia le manda audios y me amenaza constantemente”.
“Si esto pasa conociendo la ley, no quiero imaginar lo que miles de mujeres han tenido que soportar y resistir ante la embestida imparable de estos violentadores”, dice la también jueza Sexto de lo Familiar del Poder Judicial del Estado de Oaxaca.
La carta, publicada hoy en sus redes sociales, empieza con una frase que marca el resto del contenido del texto. “Hablo desde un lugar de profunda violencia, pero también de incansable resistencia”, dice en esta denuncia pública, en la que no menciona el nombre de su agresor, un empresario y aspirante a político.
Como en otros casos, la violencia creció con los años y se agudizó cuando decidió poner un alto a la violencia física, psicológica y económica. Entonces iniciaron las amenazas con quitarle a su hijo mayor y hacer un escándalo en su trabajo; mientras, en redes sociales él se hacía propaganda, al mostrarse como un hombre preocupado por “Oaxaca y por la familia”, como rezaba uno de los eslóganes publicitarios.
Soto Pinacho refiere que ha firmado tres convenios en busca de que “las cosas después de nuestra separación marcharan bien”, denuncia que nunca dio la pensión en más de 11 años. Sin embargo, hizo parecer lo contrario cuando apareció múltiples veces con sus hijos en redes sociales, incluso, expuso sus rostros en espectaculares en la campaña Oaxaca sin COVID.
En 2024, al agresor se le impusieron órdenes de protección, ya que exhibí mensajes, fotografías, videos al juzgado de cómo al entregarme a mis hijos — después de la convivencia o en diversos momentos donde coincidíamos–, me violentaba, dice Suzette Soto Pinacho.
El empresario fue detenido hace un año por actos de violencia en contra de la madre de sus hijos y su propia tía. Su familia obligó al mayor de los niños, entonces de 12 años, a grabar un video con acusaciones en contra de su propia madre. Al mismo tiempo, esa familia escondió al niño por 24 días, como medida de presión para que ayudara a su agresor para salir de la detención impuesta.
Ese hecho dio como resultado la imposición de tres órdenes de protección –tanto en lo familiar como en lo penal– en contra de su victimario y padre de mis hijos, medidas que no se han cumplido pues las intimidaciones y amenazas prosiguen, además de generar una campaña de odio en su contra a través de redes sociales donde la insulta e inventa amoríos, además de meterse con el desempeño de su labor como jueza que “es más fácil victimizarse en redes”.
Mis hijos y yo concluimos todas y cada una de las sesiones ordenadas, a pesar de que ello implicó sacarlos de sus actividades escolares por los horarios asignados y dejar en ocasiones mi trabajo; seguimos actualmente en proceso psicológico particular, precisa.
“Seguimos luchando contra un sistema en el que la mujer siempre es culpable, de no hablar, de no actuar, de tener la culpa por soportar y se cuestiona mucho más si se trata de mujeres con estudios, preparadas o madres independientes, a las que parece la justicia no les llegará, si no existen pruebas infinitas de la violencia y se ignora el daño psicológico y emocional de las infancias”.
Señala que, a raíz de las recientes denuncias contra el empresario y padre de sus hijos, se ha incrementado la violencia simbólica vía redes sociales, mediante actos que buscan desacreditarla.
Su carta pública termina con el llamado a proteger su vida, la de sus hijos y el resto de su familia, ante el temor de una agresión mayor.
AM.MX/fm
