Medvédev, presidente de Rusia entre 2008 y 2012, ordenó el 8 de agosto del mismo año que llegó al Kremlin, una campaña militar contra Georgia, que había enviado tropas a la rebelde región de Osetia Sur, fronteriza con Rusia.
En una entrevista con la agencia de noticias EFE y con varios medios latinoamericanos, Zelenski afirmó que Rusia está recolectando y exportando grano y otros productos agrícolas de los territorios de Ucrania y apeló a la experiencia de Latinoamérica con el colonialismo para pedir solidaridad con la causa ucraniana.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se refirió entonces al acuerdo, anunciado durante la cumbre del G7 en Vilna, como un puente hacia una futura entrada del país en la OTAN.
Putin entregó las condecoraciones a las viudas de los comandantes de un grupo de asalto y una brigada motorizada, que acudieron al Kremlin en compañía de sus hijos.
En su primera rueda de prensa con corresponsales extranjeros desde que asumió el poder el pasado 1 de enero, Lula comentó sus esfuerzos para intentar llevar a Ucrania y Rusia a una negociación y afirmó que “es necesario parar esa guerra”, pues “cuanto más el mundo precisa de paz, menos paz es lo que tiene”.