De acuerdo con la agencia AP, esta medida que, en la práctica faculta al sistema financiero mundial para ayudar a desmantelar la infraestructura iraní de evasión de sanciones, se produce en un momento en que Estados Unidos e Irán han llegado a un nuevo punto muerto sobre cómo poner fin a su guerra, mientras que su alto el fuego se ha vuelto cada vez más precario.