Las sucursales bancarias y los mercados financieros nacionales permanecen totalmente cerrados por el asueto del Día de Muertos. Esta pausa obligatoria deja a los operadores locales atados de manos frente al desplome global del oro negro
Las sucursales bancarias y los mercados financieros nacionales permanecen totalmente cerrados por el asueto del Día de Muertos. Esta pausa obligatoria deja a los operadores locales atados de manos frente al desplome global del oro negro