“Específicamente evidencia de que el acusado intentó silenciar a los periodistas por medio de acoso y sobornos y sus intenciones de manipular el caso con testigos, como pruebas directas de los delitos que se le imputan”, señala el documento.
Quienes antes de la pandemia podían considerarse como empleados de confianza y ejemplares, hoy están ante un contexto que los hace cuestionarse o, incluso, proponerse llevar a cabo algún acto para beneficio propio, con el cual puedan compensar los ingresos que su círculo cercano ha perdido, sin importar si con ello afectan a su empresa