Lufthansa realizó su primer vuelo a la Ciudad de México el 6 de mayo de 1966 con dos frecuencias semanales a bordo de un Boeing 707. Lo que comenzó como un modesto servicio transatlántico se ha convertido en un pilar fundamental del comercio y de los lazos culturales entre México y Europa.
El reto ya no es solo producir materiales gráficos, sino diseñar experiencias. La señalización, la ambientación y la personalización están evolucionando hacia formatos que combinan funcionalidad, identidad cultural y branding, abriendo oportunidades para pequeños y medianos negocios dentro del ecosistema del evento.