Este esfuerzo no es solo una cifra, sino la continuación de una política central que busca mantener el poder adquisitivo y reducir la desigualdad. La meta que una persona con el salario mínimo pueda adquirir 2.5 canastas básicas con su ingreso diario al final de su mandato.
Los altares grandes y detallados llegan a rebasar los $2,500 pesos; priorizar los elementos simbólicos podría reducir el costo hasta en un 30%, de acuerdo a Dinero.mx