Sus ilícitos negocios llegan a otros Estados como Chihuahua, Coahuila, Chiapas, Hidalgo, Edomex y Nuevo León. Invirtió cinco millones de dólares en negocios con los Moreira. El exmandatario tendría un gusto por los lujos, el cual habría heredado a su hijo Pablo, quien viajaba en jets privados acompañado de miembros de la selección mexicana de futbol, departiendo en restaurantes y hoteles de lujo en la Riviera Maya o en la Riviera Nayarit
La clave para localizar al exmandatario fue la activación de un teléfono celular de uno de sus escoltas en Monterrey, pues se desplazaron hasta un rancho en Linares, donde quienes los rastreaban avisaron que los habían ubicado