Los ataques con ácido y otras sustancias químicas contra las mujeres, tienen una gran carga simbólica al pretender marcar de por vida a las víctimas y prolongar su dolor, representando una forma extrema de violencia contra las mujeres, violencia que debe ser sancionada y erradicada.
De acuerdo con el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, el Gobierno federal busca que las escuelas sean lugares seguros “y que no representen ninguna amenaza para nuestros niños y nuestras niñas”.