"Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, pido a las partes implicadas que asuman su responsabilidad moral y paren la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable", dijo el sumo pontífice ante la multitud congregada en la plaza de San Pedro del Vaticano.
"Esta era nuestra última y mejor ocasión para atacar, lo que estamos haciendo ahora mismo, y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro", dijo Trump en la Casa Blanca.