Es común que la gente utilice el vocablo álgido como el opuesto a gélido, pero eso es un error. Se trata de dos términos cuyo significado es prácticamente el mismo.
Hay mucha la gente que, por alguna extraña razón, se empeña en escribir “exhorbitante”, con una espantosa “h” antes de la “o”; grafía que, obviamente, es errónea.