Tras efectuarse una operación militar legítima liderada por la coalición de Arabia Saudita en la provincia del norte de Yemen, un autobús fue atacado provocando la muerte de 29 niños luego de que un misil fue destruido y sus restos dañaran a la población.
El reporte provocó una inmediata movilización de las policías municipales, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, quienes resguardaron el perímetro.