El venado cola blanca, de siete metros de altura, y el lobo mexicano, de cuatro metros, se suman a la colección del museo, junto con el jaguar y el ajolote, figuras que buscan una interactividad física con los visitantes para aumentar la oferta de este espacio dedicado a la ciencia, el arte, la cultura y el cuidado del ambiente.
En respuesta a las preocupaciones vecinales sobre la escasez de agua y costos del uso de suelo generados por el cártel inmobiliario, el gobierno busca abordar directamente estos problemas.