“Tenemos la responsabilidad de protegernos unos a otros y hacer de estas instalaciones espacios seguros”, destaca circular dirigida al personal de la Cámara
El fuego comenzó a devorar el interior del inmueble abandonado. Durante más de una hora, el ulular de las sirenas rompió la calma dominical de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco.