Sony Pictures anunció el final de su contrato con Marvel Studios, lo que deja fuera toda posibilidad de volver a ver a Spider-Man como miembro del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).
Ambos casos activaron protocolos institucionales y encendieron alertas sobre la protección de datos personales, así como sobre la continuidad de servicios críticos en un entorno digital cada vez más complejo.