Se ordenó que en el término de cinco días sea designado un especialista que fungirá como Síndico, para que administre los bienes durante el procedimiento de quiebra.
Anunció el inicio de su proceso de liquidación al carece del efectivo suficiente para “continuar como negocio en marcha y hacer frente a sus obligaciones”.
Destacó que el Fobaproa, ahora IPAB, es una deuda impagable adquirida en el neoliberalismo, por lo que en su gobierno se decidió impedir que los bancos deduzcan de impuestos las aportaciones que realizan