Es necesario dejar atrás el enfoque asistencialista y fortalecer a ese sector, plantea el senador en la iniciativa que presentará ante el Pleno del Senado
La modificación establece que ninguna jubilación de servidores públicos podrá superar la mitad del salario de la persona titular del Ejecutivo Federal; con este límite, el Estado mexicano pone fin a las llamadas pensiones doradas, que durante años representaron cargas desproporcionadas para el presupuesto público.