Según legisladores del Partido del Trabajo, impulsores del proyecto, la sisifemia representa uno de los mayores desafíos del siglo XXI en materia de salud mental.
"Creemos en la importancia de crear ambientes de trabajo sanos y que promuevan el derecho a la protección de la salud mental, reconocido en los bloques de constitucionalidad y convencionalidad".
A decir del investigador de la Pontifica Universidad Católica de Perú, Fernando Tuesta Soldevilla, la legitimidad y gobernabilidad no se consiguen solamente por este medio.