Por José Antonio Chávez
Para nadie es secreto que el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal recibió un estado en una auténtica papa caliente, la percepción,...
Su más encarnizado perseguidor fue el regente Ernesto P. Uruchurtu, llamado el «regente de hierro», quien lo envió seis veces a prisión y 10 veces le clausuró el teatro