También se intensificaron los combates entre Israel y militantes en el vecino Líbano, lo que provocó evacuaciones de ciudades fronterizas libanesas e israelíes a medida que crecían los temores de un conflicto cada vez mayor.
Ante está situación ,el presidente palestino, Mahmud Abás, advirtió a Antony Blinken, secretario estadounidense, que el desplazamiento de la población de la Franja de Gaza supondría “una segunda Nakba”.