Estados Unidos es el favorito para albergar la Copa del Mundo de 2026, ya sea en una candidatura individual o conjunta con uno o dos de sus vecinos, México y Canadá
Beijing ha rechazado sistemáticamente estas acusaciones, afirmando que no es culpable de la crisis de sobredosis en Estados Unidos, aunque en los últimos años ha adoptado varias medidas para combatir este comercio.