La propuesta del enviado del presidente estadounidense, Paolo Zampolli, a la federación internacional de fútbol ha chocado, según las primeras reacciones, contra el reglamento y el orgullo herido de una nación que hace un mes culminó el gran fracaso histórico de no obtener el boleto por tercer Mundial consecutivo.
Apenas unas horas después de asumir el cargo este 6 de julio de 2026, el legislador conservador cumple su principal promesa y deja sin efecto la estrategia bandera del Poder Ejecutivo