La falta de contacto con terceros; no poder felicitar de cerca o abrazar a los seres queridos, tener que evitar a las personas o sentir que los demás evitan tu cercanía, se han convertido en algunos de los nuevos estresores que provocan reacciones de miedo, ansiedad, preocupación, desconcierto, escape de la realidad y conductas de riesgo.
La alta liberación de hormonas en situaciones estresantes afecta al organismo, provocando reacciones que engloban desde el aumento de la presión arterial a un fulminante ataque al corazón