Con una votación dividida de 6 a 3, el máximo tribunal no se pronunció aún sobre la constitucionalidad de la medida, pero sí limitó la capacidad de los jueces federales para suspender decisiones de la administración federal, como ha ocurrido con decretos migratorios en el pasado.
“Hace como tres días, leí por cierto un artículo de Federico Arreola que él lo pone en blanco y negro, hace como tres días, cuatro días escribió Denisse Dresser y después de ahí todos los demás porque luego así pasa de alguien que no está a favor de nosotros un artículo y luego ”nado sincronizado“ y todos se copian el argumento.”