El origen del Día del niño se remonta al siglo XX. En 1925, durante la Conferencia Mundial para el Bienestar del Niño en Ginebra, Suiza, se propuso por primera vez dedicar un día especial para celebrar a los niños. Sin embargo, no fue hasta 1954 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó que se estableciera un Día Universal del Niño.