Gabriela Riveros explora en Don Florencio de Polvorín la lectura como herramienta de pensamiento crítico, resistencia y memoria colectiva. La obra, ilustrada por Isabel Go. Guízar, reflexiona sobre bibliotecas, algoritmos, audiolibros y libertad de elección, mientras defiende los libros como espacios de conocimiento, comunidad e imaginación frente a la manipulación.