Uno de los pilares fundamentales de esta estimación se basa en la «regla de las mil toneladas». Esta nos dice que, cada mil toneladas de carbono que la humanidad quema contribuye indirectamente a la muerte de una persona en el futuro.
Pero hasta ahora, la NASA no ha logrado dejar las cosas claras y, en cambio, ha optado por sentarse en silencio y observar cómo los liberales se asustan porque el mundo supuestamente terminará en 12 años debido a demasiado ganado o demasiadas pajitas de plástico.
Además de incluir instrumentos de mercado para facilitar el combate al cambio climático. El impuesto al carbono en los combustibles y el Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) deben retomarse por la siguiente administración con mayor coherencia, transparencia y ambición