Beijing ha rechazado sistemáticamente estas acusaciones, afirmando que no es culpable de la crisis de sobredosis en Estados Unidos, aunque en los últimos años ha adoptado varias medidas para combatir este comercio.
La decisión ocurre en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente, donde Irán ha sido señalado por ataques a embarcaciones comerciales. El fracaso diplomático en la ONU exhibe divisiones geopolíticas profundas y abre la puerta a acciones unilaterales que podrían agravar el conflicto.