El obispo Salvador Rangel Mendoza de Chilpancingo, ha declarado que cerca de mil mujeres en Guerrero han sido asesinadas “por no estar en misa o la catedral”. Dijo que algunas estaban en sus casas durmiendo cuando su marido llegó borracho y la golpeó hasta matarla, otras, iban a recoger a sus hijos, algunas más, porque pasaron por el lugar y a la hora equivocada.