La temporada del Día de Muertos en la Ciudad de México impulsa la venta de productos tradicionales, aunque enfrenta la competencia de mercancía importada desde China. El comercio local sigue ofreciendo artesanías típicas, como catrinas y papel picado, en las calles del Centro Histórico, preservando la esencia de esta celebración.
El montaje incluye 14 títeres de diversas formas y tamaños, de aproximadamente 30 centímetros, tejidos con una técnica que permite la filtración de luz, creando una textura única en las sombras.
Con cabañas decoradas, actividades artísticas y la participación de productores locales, el festival busca impulsar el turismo nacional y celebrar la temporada decembrina en 'La Ciudad que lo Tiene Todo'.