La institución reconoce que los retrasos y desajustes han afectado la disponibilidad oportuna de tratamientos, por lo que plantea cambios estructurales y logísticos.
El resultado representó un crecimiento significativo frente a 2024, cuando el museo reportó poco más de 3.7 millones de asistentes, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).