Se trata de apoyar a grupos vulnerables, mitigando los efectos de la marginación y la pobreza, además de garantizar la alimentación, salud, educación...
México está experimentando un fenómeno de tasas de desempleo extremadamente bajas, entre 2.7% y 3.0%, esta cifra no necesariamente refleja un mercado laboral sólido, sino una realidad en la que las personas no pueden permitirse estar sin ingresos, lo que las lleva a incorporarse rápidamente a la informalidad ante la falta de oportunidades formales y de un seguro de desempleo robusto .