CIUDAD DE MÉXICO.- En noviembre, la balanza comercial registró un superávit de 663 millones de dólares, ampliándose frente al superávit de 606 millones observado en octubre. Esta mejora es resultado de un superávit en la balanza de productos no petroleros, a pesar de un incremento del déficit de la balanza de productos petroleros.
Las exportaciones mexicanas totalizaron 56,412 millones de dólares, lo que representó un avance anual de 7.9%. Este desempeño se apoyó en el crecimiento de las exportaciones no petroleras (+10.5%), especialmente las extractivas (+51.6%) y las manufactureras (+10.9%), aunque dentro de este sector se registró una ligera contracción de –2.1% en el rubro automotriz, compensada por un aumento de 17.7% en el resto de las manufacturas. En contraste, las exportaciones petroleras retrocedieron –40.4%, reflejando tanto menores precios internacionales como una caída en los volúmenes exportados respecto al mismo mes del año anterior.
Las importaciones alcanzaron 55,749 millones de dólares, con un crecimiento anual de 5.2%. Este incremento se explicó principalmente por el alza en las compras de bienes intermedios (+8.7%) y de bienes de consumo (+2.5%), mientras que las importaciones de bienes de capital retrocedieron –16.7%. Por tipo de producto, las importaciones no petroleras avanzaron 5.6% y las petroleras 0.7%.
En el acumulado de enero a noviembre de 2025, la balanza comercial registró un déficit de 1,658 millones de dólares, significativamente menor al déficit de 20,389 millones observado en el mismo período de 2024. Esta mejora se explica principalmente por un crecimiento de 6.8% en las exportaciones totales, acompañado de un incremento más moderado de 3.3% en las importaciones.
En conjunto, la balanza comercial de México continúa mostrando una mejora relevante, impulsada principalmente por la sólida expansión de las exportaciones no petroleras, en particular de las manufacturas no automotrices, que compensan la debilidad persistente del componente petrolero. No obstante, destaca la contracción de las exportaciones automotrices, un elemento a monitorear dada su importancia estructural y su elevada integración con la economía de Estados Unidos.
Por el lado de las importaciones, el dinamismo en las compras de bienes intermedios y de consumo es consistente con una demanda interna aún resiliente, aunque la caída en los bienes de capital sugiere cautela en las decisiones de inversión. Hacia adelante, el balance de riesgos para el sector externo permanece incierto: una revisión favorable del T-MEC, así como la eventual exclusión de México de listas de países sujetos a nuevos aranceles, podría representar un catalizador positivo para las exportaciones y la relocalización productiva; en contraste, un escenario adverso en estas negociaciones introduciría volatilidad y presiones adicionales sobre el desempeño comercial.
AM.MX/fm
