CIUDAD DE MÉXICO.- En las últimas horas, un tema ha acaparado la atención: la supuesta mala relación entre Javier Aguirre y el delantero Julián Quiñones. Ante el ruido mediático, el “Vasco” decidió romper el silencio y desmentir cualquier tipo de fricción.
En declaraciones recientes, el estratega nacional calificó las versiones de un distanciamiento como simples rumores de quienes “no tienen nada que hacer”. Aguirre fue claro al señalar que Quiñones no ha estado fuera por temas personales, sino por circunstancias ajenas a su voluntad, específicamente por motivos médicos y de calendario.
El técnico recordó que el delantero naturalizado ha sido una pieza constante en su proceso, participando en torneos como la Copa Oro y la Nations League, además de ver acción en duelos ante Ecuador y Colombia. “No vino en noviembre por estar lesionado. Siempre ha estado con nosotros cuando ha estado apto”, puntualizó Aguirre, desmintiendo la teoría de un castigo o veto deportivo.
Puertas abiertas para todos
De cara a la planificación mundialista, el “Vasco” Aguirre reiteró que su prioridad es llevar a los mejores elementos al Mundial. Subrayó que para él no existen distinciones y que todos los futbolistas mexicanos tienen las puertas abiertas, siempre y cuando su estado físico lo permita.
“Yo creo que todos son mexicanos y tienen las puertas abiertas. No está cerrada la lista para nadie, salvo que tengan un tema de incapacidad médica, algunos casos concretos que han sido operados. Mi obligación es buscar a los mejores para el 11 de junio”, subrayó.
Con estas palabras, Javier Aguirre intenta calmar las aguas y enfocar la atención en lo estrictamente deportivo. La situación de Julián Quiñones queda aclarada: sigue siendo un jugador elegible y considerado para el proyecto nacional, dejando atrás las polémicas que buscaban desestabilizar la armonía del vestidor tricolor.
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AM.Mx/kmj
