fbpx Sentido del gusto es afectado por la obesidad | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de marzo (AlMomentoMX).- Las personas obesas son menos sensibles al sabor de la comida de lo habitual, pero recuperan el sentido del gusto al perder peso, reveló un nuevo estudio realizado por investigadores del Departamento de Ciencias Alimenticias de Cornell University (EU).

Los investigadores compararon ratones obesos con ratones sanos.El estudio, publicado en la revista PLOS Biology por Andrew Kaufman, Robin Dando y colegas de la Universidad de Cornell, en Ithaca, Nueva York, mostró que el sobrepeso y la obesidad acarrean una reducción en el número de papilas gustativas por la inflamación crónica asociada a la acumulación de grasa.

Una papila gustativa comprende aproximadamente de 50 a 100 células de tres tipos principales, cada una con diferentes roles en la detección de los cinco sabores principales (sal, dulce, amargo, ácido y umami). Las células de las papilas gustativas cambian rápidamente, con una vida útil promedio de solo 10 días.

Para explorar los cambios en las papilas gustativas en la obesidad, los autores alimentaron a ratones con una dieta normal compuesta de un 14% de grasa o con una dieta obesogénica que contenía un 58% de grasa.

Como era de esperar, después de 8 semanas, los roedores alimentados con la dieta obesogénica pesaban aproximadamente un tercio más que los que recibieron comida normal. Y aquellos ratones obesos tenían un 25% menos de papilas gustativas que los animales delgados.

La renovación de las células de la papila gustativa normalmente surge de una combinación equilibrada de muerte celular programada (apoptosis) y la generación de nuevas células a partir de células progenitoras especiales. Sin embargo, la tasa de apoptosis aumentó en ratones obesos, mientras que el número de células progenitoras de las papilas gustativas en la lengua disminuyó, lo que probablemente explica la disminución neta en el número de papilas gustativas.

Además, se realizó una segunda prueba en ratones genéticamente resistentes a la obesidad, los cuales no mostraron estos efectos, incluso cuando se les alimentó con una dieta alta en grasas, lo que implica que no se debe al consumo de grasa en sí, sino a la acumulación de tejido adiposo (grasa).

Se sabe que la obesidad está asociada con un estado crónico de inflamación de bajo grado y el tejido adiposo produce citoquinas proinflamatorias, moléculas que sirven como señales entre las células, incluyendo una llamada TNF-alfa.

Los investigadores hallaron que la dieta alta en grasas elevó el nivel de TNF-alfa que rodea las papilas gustativas; sin embargo, los animales que fueron genéticamente incapaces de producir TNF-alfa no tuvieron reducción en las papilas gustativas, a pesar de subir de peso. Por el contrario, la inyección de TNF-alfa directamente en la lengua de ratones delgados condujo a una disminución en las papilas gustativas, a pesar del bajo nivel de grasa corporal.

“Estos datos juntos sugieren que la adiposidad total derivada de la exposición crónica a una dieta alta en grasas se asocia con una respuesta inflamatoria de bajo grado que causa una interrupción en los mecanismos de equilibrio del mantenimiento y la renovación de las papilas gustativas. Estos resultados pueden apuntar a nuevas estrategias terapéuticas para aliviar la disfunción del sabor en poblaciones obesas”, resaltó Robin Dando, el investigador a la cabeza del grupo.

AM.MX/dsc

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