La Secretaría de Economía y la Semarnat han presentado las condiciones ambientales para la importación definitiva de vehículos usados con motor diésel y peso bruto vehicular mayor a 3,857 kilogramos. Esto con la intención de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan estos vehículos.
Ante ello, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que a partir de este acuerdo, la importación de vehículos que no cumplan con las Normas ambientales en México se acabó: “Este Acuerdo sirve para que todas y todos nos beneficiemos, limita la entrada de camiones antiguos e inseguros, reduce emisiones contaminantes, mejora la seguridad en la circulación y protege la salud”, declaró el secretario Ebrard.
Por su parte, la titular la Secretaría de Medio Ambiente y de Recursos Naturales, Alicia Bárcena, afirmó que la Semarnat busca descarbonizar la economía mexicana, aspirando a que esta pueda crecer y producir sin contaminar: “Para lograrlo debemos reducir las emisiones que afectan al clima y a la salud de la población, el sector transporte es hoy uno de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero”.
Semarnat se compromete con la descarbonización
Así, en el Acuerdo firmado por ambas dependencias se establecen regulaciones más estrictas que eleven los estándares ambientales del sector transportista. De esta manera, se impedirá la importación de camiones, autobuses y diésel altamente contaminantes, además, solo podrán ingresar al país unidades de hasta 10 años de antigüedad que cumplan con estándares ambientales internacionales

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Miguel Ángel Martínez Millán, declaró que este acuerdo es el resultado de más de dos años de trabajo, diálogo y colaboración interinstitucional entre la Presidencia de la República, la Secretaría de Economía, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la CONCAMIN, el Consejo Coordinador Empresarial, la ANPACT y la CANACAR.
Asimismo, reconoció que el propósito de crear este instrumento era atender una situación que por años afectó al sector transportista, como es la contaminación, y que hoy encuentra una solución que apunta a su competitividad, innovación y el desarrollo sostenible, mismo que armoniza el progreso económico con la responsabilidad ambiental.
En este sentido, se señaló que dicha iniciativa dará un paso al mitigar las emisiones de camiones a diésel, limitando la edad tecnológica y antigüedad del motor frente a tecnologías atrasadas, más contaminantes. Además, busca preservar el empleo en la industria fabricante, estableciendo a su vez prioridades de protección ambiental que se traduzcan en mejores condiciones para el traslado de personas y mercancías en todo el país.
