CIUDAD DE MÉXICO.- A poco más de cien días para que inicie la Copa del Mundo 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha sacudido los cimientos de la diplomacia deportiva.
Durante una reciente entrevista, el dirigente suizo se mostró a favor de levantar el veto de Rusia, permitiendo que sus selecciones y clubes regresen a las competiciones internacionales de las que fueron excluidos desde febrero de 2022 tras el inicio de la invasión a Ucrania.
“Sin duda. Esta prohibición no ha logrado nada; solo ha generado más frustración y odio. Permitir que chicos y chicas de Rusia jueguen al fútbol en otras partes de Europa podría ayudar”, afirmó. “Es algo que tenemos que hacer, sin duda, al menos en las categorías juveniles”.
Un debate de “doble vara”
Diversos sectores internacionales han criticado lo que consideran una doble vara de medir por parte de la FIFA. Mientras que el organismo actuó con una rapidez fulminante para sancionar a Rusia tras la presión de la UEFA y el COI, ha mantenido una postura mucho más cautelosa y lenta ante las peticiones de sancionar a otras federaciones, como el caso de Israel por el conflicto en Gaza.
Por su parte, el ministro de deportes de Ucrania, Matvii Bidnyi, calificó los comentarios de Infantino como “irresponsables” e “infantiles”. Mientras que el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ha mantenido que la guerra en Ucrania debe terminar para que Rusia sea reincorporada.
Por ahora, las palabras de Gianni Infantino marcan el inicio de una nueva y compleja negociación donde el balón y la geopolítica vuelven a disputar el mismo partido.
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AM.Mx/kmj
