miércoles, abril 17, 2024

Rusia, Egipto, Medio Oriente y el origen del vodka

Rajak B. Kadjieff / Moscú

*Dudas históricas y remotas sobre su nacionalidad.
*No ha perdido su posición privilegiada ni en el mundo.
*Es la bebida alcohólica nacional rusa más exigida.
*Tiene credibilidad y prestigio debido a su versatilidad.
*Sorprende que los historiadores sepan tan poco sobre ella.

Se ha puesto en duda si es o no una bebida rusa, luego de que se especulara que en los territorios resecos de Siria y Jordania, o que en los del antiguo Egipto se hablara de la creación de un totipo de vodka; pero con fines estrictamente medicinales y no como aperitivo o algo similar.
Según fuentes consultadas en diferentes regiones de esas naciones y de Rusia, su descubrimiento se produjo en el Medio Oriente en el siglo X, aunque no como bebida habitual, puesto que los musulmanes y árabes en general no beben alcohol, porque así lo establece El Corán.
En Rusia, el alcohol -base de vodka- apareció por primera vez en 1386 con la llegada de una embajada encabezada por diplomáticos de Génova, la ciudad italiana que, junto con Venecia, monopolizaba el comercio europeo.
Sin embargo, la bebida no resultó del agrado de los excéntricos miembros de la corte zarista, cuando en aquella época en Rusia eran populares otras bebidas embriagantes como la miel fermentada, el kvas, el vino y la cerveza.
Para los moscovitas y habitantes de la antigua Rus de Kiev, el invento demostrado por los genoveses ante la corte que antecedió a la dinastía de loa Románov parecía demasiado fuerte y se decidió utilizarlo solamente como medicina diluida.
Por la misma época, según otra versión de los hechos, el monje Pedor Isidor, encarcelado en el monasterio moscovita de Chudov, inventó el samogón, casi lo mismo que el vodka; pero se obtiene de la fermentación de cereales: trigo, cebada, avena y otros ingredientes.
“El vodka se hace a partir de agua y alcohol”, ilustra el pintor Vladímir Mokovsky en Los amantes de los ruiseñores de 1872, exhibida en la Galería Tretikov de Moscú, sin embrago, antes de morir antes de 1970, el artista dijo que ningún historiador había podido establecer aún el año exacto,
Ni siquiera la década en que apareció en Rusia el “vino de pan”, como se llamaba entonces al vodka, aunque existe la leyenda de que fue supuestamente inventado por el químico Dimitri Mendeléiev en la década de 1860, aseveración sin probar que se califica como un error.
El químico investigó la interacción de las moléculas e intentó averiguar por qué cuando se mezclan alcohol y agua en proporciones iguales se obtiene un volumen de líquido menor que antes de la mezcla; a eso se dedica su tesis “Sobre la conexión del alcohol con el agua”.
No hay nada en el texto sobre el sabor o los efectos del vodka en el cuerpo humano. Esto no cambia el hecho de que fue la investigación de Mendeléiev la que proporcionó la base para el estándar de vodka introducido en 1894.
Tras la publicación de los trabajos científicos, el gobierno patentó la composición de vodka de Mendeléiev con el nombre de “Especial de Moscú”: el alcohol de grano se diluía en peso con agua a 40º exactos.
Sin embargo, esto no impidió que se le llamara vodka ruso, pero esto se debió a un ingenioso branding durante el siglo XX. Smirnov, el principal productor de vodka del Imperio Ruso, apodado “Rey del vodka”, emigró tras la revolución de 1917.
En 1933 vendió los derechos de producción de Smirnoff a un empresario estadounidense, que los revendió a Hueblein en 1938. Las raíces rusas de la marca han hecho su trabajo, y así es como el vodka se ha convertido en una bebida rusa en la conciencia de las masas. La marca sigue figurando entre los vodkas más vendidos del mundo.

Artículos relacionados