viernes, julio 19, 2024

“Rusia dependerá excesivamente de China”

Luis A. García* / Círculo Latino de Estudios Internacionales (CLEI)
*La economía rusa, en una regresión a largo plazo.
En el Foro Internacional de San Petersburgo de 2021, el ministro de Energía de Arabia Saudita, Abdulaziz Bin Salman, mantuvo conversaciones con el viceprimer ministro de Rusia, Alexander Novak, en lo que se interpretó como una tentativa de acercamiento al BRICS.
Sin embargo, las perspectivas del próximo foro y la siguiente cumbre del BRICS podrían verse teñidas por los indicadores negativos de la economía de la nación euroasiática, debido a su intervención en Ucrania el 23 de febrero de 2022 y a desequilibrios internos.
Al margen del apoyo de los países amigos de Moscú, las sanciones y presiones por la intervención y la guerra -disfrazada como Operación Militar Especial por el Kremlin- han llevado a que sus principales exportaciones de gas y petróleo perdieran importantes clientes.
Paralelamente, las finanzas públicas rusas están cada vez más bajo presiones mayores y, desde noviembre de 2022, el rublo se devaluó más de un 20 % frente al dólar, en tanto la mano de obra se vio afectada, ya que la mayoría de los jóvenes que antes se dedicaban a esas tareas, ahora son enviados al campo de batalla o huyen del país.
“La economía rusa está entrando en una regresión a largo plazo”, aseguró la antigua funcionaria del Banco Central de Rusia, Alexandra Prokopenko, mientras que la investigadora del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, Maria Shagina, coincidió con su visión y comentó:
“A pesar de la resistencia de Moscú a corto plazo -coinciden ambos estudiosos- el panorama a largo plazo es sombrío: Rusia se encerrará mucho más en sí misma y dependerá excesivamente de China”.
“Los economistas siempre decimos que no hay que poner todos los huevos en la misma canasta”, enfatizó Shagina, asegurando que deben “diversificarse el riesgo y la fuente de financiamiento”.
Y, si bien admitió que la experiencia en este tipo de proyectos con los países del BRICS aún es poca, recordó que “los financiamientos de estos bancos y del Fondo Monetario Internacional (FMI) tienen condicionalidades fuertes y a veces complican el desarrollo soberano que quiere tener un país”.
En la misma línea, sostuvo que las líneas de financiamiento que pueden venir del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) pueden resultar “beneficiosas ciertos países en la medida en que puedan manifestar su soberanía con respecto a qué proyectos financiar”.
Para Alexandra Prokopenko, el acercamiento de naciones en desarrollo al banco del BRICS también constituye “una señal” de respaldo y un gesto geopolítico al ingresar varias de ellas a un grupo en el que Estados Unidos no participa.
“Eso también -concluye- puede colaborar en la búsqueda de no depender del dólar estadounidense consiguiendo préstamos en moneda local o al menos en la moneda de alguna de las cinco economías fundadoras del BRICS”.
*Coordinador Ejecutivo del Círculo Latino de Estudios Internacionales, CDmx

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