Ciudad de México.- México ha comenzado oficialmente los preparativos para asumir la presidencia del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en dos años, consolidando su relevancia internacional mediante la reciente reunión ABAC II Mexico City 2026. Este encuentro, que congregó a cerca de 200 líderes empresariales y expertos globales entre el 22 y 25 de abril, sirve como cimiento para que el país reciba la Cumbre de Líderes de APEC y el CEO Summit en 2028. La estrategia busca transformar la geografía nacional en un puente logístico y comercial sin precedentes, aprovechando la red de tratados existentes para atraer capitales de las 21 economías más dinámicas del mundo.
México proyecta su liderazgo como conexión económica entre cuatro continentes
La ubicación privilegiada del país fue el tema central durante las mesas de trabajo, donde se discutió cómo el acceso a dos océanos facilita el flujo de talento y bienes. Guillermo Rafael Miller Suárez, integrante mexicano de ABAC, enfatizó el potencial nacional al señalar que: “México tiene condiciones únicas para consolidarse como plataforma de conexión económica entre regiones. Su ubicación estratégica, acceso a dos océanos y una de las redes de tratados comerciales más amplias lo posicionan como puerta de entrada natural para el comercio y la inversión global”.
Para materializar esta visión, el sector empresarial y el gobierno federal, representado por la Secretaría de Economía, han pactado un plan de desarrollo de capacidades. Francisco Suárez Hernández destacó que el objetivo es evolucionar hacia un nodo de integración para América, Asia y Oceanía, mencionando que: “ABAC II representa el arranque de un proceso más amplio. Hacia 2028, México tiene la responsabilidad de fortalecer su papel en Asia-Pacífico y construir puentes de negocio entre las 21 economías. Es tiempo de pensarnos como un verdadero nodo económico entre cuatro continentes”.
Una agenda estratégica enfocada en la inclusión digital y sostenibilidad
Los miembros de ABAC han delineado una hoja de ruta con pilares específicos para asegurar que la integración comercial beneficie a todos los sectores productivos. Entre los puntos esenciales resaltados por la delegación mexicana se encuentran:
- Cadenas de valor: Fortalecer la integración regional como un socio de alta confianza.
- Digitalización: Acelerar la innovación con énfasis en el desarrollo de las PYMES.
- Sostenibilidad: Fomentar un crecimiento incluyente basado en la responsabilidad empresarial.
- Conectividad social: Vincular a mujeres, jóvenes y emprendedores con mercados internacionales.
Agustín García Rechy explicó que existe un interés particular en la eficiencia de recursos naturales y la diversificación de mercados. Este enfoque integral busca que México no solo sea un espectador, sino un facilitador que genere ventajas competitivas reales. Sergio Ley López concluyó sobre este rol proactivo que: “El reto de las empresas de la región es convertir su integración comercial en ventajas concretas que atraigan inversión, fortalezcan las cadenas productivas y amplíen su presencia en Asia-Pacífico, y aquí México puede convertirse en un facilitador de este proceso, con beneficios en dos vías: para la región y para la economía mexicana”.
AM.MX/CV
