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Por Norma Meraz

 

A tres días de tener candidatos con registro para la contienda por la presidencia de la República  y a seis semanas de intercampaña se avistan acomodos  y reacomodos  en el tablero político .

La etapa de precampaña deja poco por una lado, pero  mucho por la otra parte. Poca substancia que abone crédito a la política y mucha inconformidad en una sociedad que, agobiada por los problemas que genera la violencia y una economía  debilitada, vea cómo los partidos derrochan 17 mil millones de pesos, por lo menos, en la “comercialización” de la política .

A partir de ahora y hasta el 30 de marzo (llamada eufemisticamente intercampaña, o lo que se quiera entender o interpretar) vendrá una etapa de autocrítica y reconsideración por parte de los precandidatos  y sus equipos de trabajo -ojalá-pues retos no pequeños les esperan.

Cada partido tendrá que conseguir más de 10 mil candidatos, para disputar  la presidencia de la República, varios  gobernadores, senadores, diputados federales y locales y un elevado número de alcaldes.

Por primera vez en México, 18 Estados tendrán elecciones concurrentes,  en 9  de estos habrá para elegir gobernador.

De estas nueve gubernaturas, el PRI sólo tiene segura una: Yucatán, aunque podrían ocurrir sorpresas aún en esa entidad, considerada como “priista”, o en la que Emilio Gamboa Patrón no puede darse el lujo de perder.

Con algunas posibilidades, podría conseguir Jalisco y/o Chiapas, de acuerdo a la lectura de datos al día de hoy. Aunque los candidatos de Morena, especialmente en Jalisco, con Carlos Lomelí, podría dar la sorpresa. Allí ya es la segunda fuerza de acuerdo a las encuestas. De Chiapas todo el país ha sido testigo de la descomposición política que deja Manuel Velazco, por su superficialidad e inexperiencia.

También por primera vez, un solo candidato a la presidencia, no jalará los votos necesarios para asegurar el triunfo de sus correligionarios que aspiren o a gobernar o a llegar a los Congresos federal o locales .

Otro reto para los partidos y para los candidatos independientes, será construir con inteligencia, una estrategia  de campaña eficaz e integrar un equipo de campaña con personas que tengan experiencia en el ejercicio de la política  y aporten liderazgo social con credibilidad ; ingrediente indispensable en estos casos.

Pero no solo los contendientes  tienen frente a si, grandes retos; también el Instituto Nacional Electoral los tiene. Hoy por hoy el INE se encuentra atrapado en sus propias  reglas, en su burocracia ineficiente y cara, amén del desacato de los precandidatos y sus partidos  que dicen y hacen lo que quieren. Se extralimitan en los gastos autorizados pero ninguno denuncia al otro u otros, porque todos están en pecado.

Las seis semanas de la llamada intercampaña , deberán servir también para  hacer algunos ajustes tanto en sus equipos, como en sus decires y haceres.

Hemos visto tres precandidatos algo intrépidos: uno trepa postes y denota delirio de persecución; otro que sin tener partido, se embarca con el cobijo de uno al que, el 70% de los electores no lo puede ver ni en pintura;  y otro que  cuestiona al Ejército, cuestiona a la Suprema Corte y por si fuera poco, al derecho de libre expresión.

En este contexto, no pasa desapercibido el precandidato del PRI al gobierno de la Ciudad de México: el señor Mikel Arreola que con retórica  estridente afirma  estar absolutamente en contra de los matrimonios de  parejas del mismo sexo y la adopción de hijos por estos matrimonios.

En otras palabras está en contra de lo que la propia Constitución Política de la República permite y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya falló a favor de estas uniones .

Quizá la postura del señor Arreola tiene su origen en su vocación cristiana O en la búsqueda de temas que, según él o sus asesores y familiares, le darán votos. Se equivoca.

Acaso el precandidato Mikel Arreola  establecerá en su programa de gobierno, cerrar espacios de libertad?

Con el pronunciamiento del precandidato a gobernar la capital del país y los excesos de oratoria arrabalera del señor Enrique Ochoa Reza, el PRI cree remontar en el ánimo de los electores mexicanos?

En este año, 14 millones de jóvenes cuentan ya con credencial para votar, el problema está en que no todos esos jóvenes acudirán a las urnas -esto por si los aspirantes a ser elegidos, creen que contarán con esos votos -. Por desgracia, muchos jóvenes son alérgicos a la política y esta, no hace mucho por acercarse a ellos. Por eso habrá que replantearse estrategia, objetivos y acciones porque de lo contrario el triunfo del antisistema ya está muy cantado.

 

Retos y ajustes son el sino de la intercampaña.

 

Digamos la verdad!

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