Ciudad de México.- La implementación gradual de la reforma laboral publicada el pasado 1 de mayo ha comenzado a modificar la operación interna de miles de empresas en México. Aunque la transición hacia una jornada semanal de 40 horas se completará hasta 2030, especialistas advierten que ya existen obligaciones legales activas que requieren ajustes administrativos inmediatos para evitar sanciones y riesgos legales.
Empresas deben reorganizar horarios y procesos internos desde este año
La reducción de la jornada laboral no solo implica modificar turnos o disminuir horas de trabajo. De acuerdo con especialistas en derecho laboral, las compañías deberán replantear la manera en la que administran el tiempo y supervisan las jornadas extraordinarias.
“La reforma a la Ley Federal del Trabajo trae consigo muchas más implicaciones que solo un ajuste de horarios y turnos, pues exige una revisión integral de la gestión del tiempo dentro de las empresas”, explicó Estefanía Rueda.
La experta señaló que 2026 representa un periodo decisivo para que las organizaciones comiencen a calendarizar adecuaciones operativas, especialmente rumbo a la entrada en vigor del registro electrónico obligatorio en 2027.
Control de horas extras será clave para evitar sanciones
Uno de los principales cambios se relaciona con el manejo de las horas extraordinarias. Actualmente, el límite de tiempo extra pagado al triple quedó establecido en un máximo de cuatro horas por semana.
En ese contexto, las empresas deberán vigilar que el total de horas adicionales no rebase las 13 horas semanales, considerando tanto las pagadas al doble como al triple. Superar ese margen podría colocar a los empleadores en un escenario de incumplimiento ante las autoridades laborales.
Además, ya se encuentra vigente la prohibición de que un trabajador permanezca laborando más de 12 horas al día, sumando su jornada ordinaria y el tiempo extra. El incumplimiento de esta disposición puede derivar en multas de entre 50 y 250 Unidades de Medida y Actualización, tras una inspección de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Consentimiento escrito será obligatorio para jornadas extraordinarias laborales
Otro de los puntos relevantes dentro de la reforma se enfoca en el consentimiento expreso de los trabajadores para realizar horas extras. Especialistas recomiendan establecer protocolos internos donde cada jornada extraordinaria quede documentada por escrito.
La normativa contempla que imponer o abusar de las horas extra podría ser interpretado como explotación laboral. Este tipo de faltas puede derivar en sanciones severas, incluyendo penas de prisión de tres a diez años y multas de entre 5 mil y 50 mil UMAS.
En casos donde las personas afectadas pertenezcan a comunidades indígenas o afromexicanas, las sanciones podrían aumentar hasta 12 años de prisión y multas de 70 mil UMAS.
Registro electrónico obligatorio exigirá nuevas herramientas de supervisión empresarial
Aunque la obligación de contar con sistemas digitales de asistencia comenzará formalmente en enero de 2027, especialistas consideran que las empresas deben anticiparse a esta transición.
Implementar registros electrónicos de entrada y salida no solo ayudaría a evitar futuras multas de entre 250 y 5 mil UMAS, sino que también funcionaría como una herramienta probatoria en posibles conflictos o juicios laborales.
La recomendación incluye revisar desde ahora la infraestructura tecnológica y los mecanismos de control interno para garantizar que los datos de asistencia y tiempo laboral puedan verificarse correctamente.
Contratos laborales deberán actualizarse conforme a nuevas disposiciones legales
Dentro de las adecuaciones administrativas también será necesario modificar contratos individuales y reglamentos internos de trabajo. Estos documentos deberán reflejar los nuevos esquemas de horarios y las condiciones relacionadas con el uso de herramientas electrónicas de control.
Asimismo, las empresas tendrán que incorporar el consentimiento explícito de los trabajadores para el uso de sistemas digitales de asistencia y para la realización de jornadas extraordinarias únicamente cuando sea necesario.
Finalmente, Estefanía Rueda destacó que “mientras los empleadores agilicen más su implementación, será menor el riesgo que puedan enfrentar por quebrantamientos legales y permitirán tener una base de empleados más motivada y comprometida con su labor”.
Para conocer más sobre estas medidas, el despacho Littler México mantiene información disponible sobre la transición laboral en el país.
