CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) expresa su rechazo categórico a los bloqueos, cierres viales y acciones que impiden la operación normal de restaurantes, particularmente en zonas de alta actividad económica, turística y social como el primer cuadro de la ciudad. CANIRAC reconoce y respeta plenamente el derecho humano a la libre manifestación, a la protesta social y a la expresión pública de demandas.
En una sociedad democrática, estos derechos deben ser garantizados y protegidos. Sin embargo, ese reconocimiento no puede utilizarse para justificar afectaciones graves, prolongadas y desproporcionadas contra terceros.
Ninguna causa, por legítima que se considere, debe traducirse en la paralización de la vida económica, la afectación al trabajo de miles de personas o el daño directo a familias que no forman parte del conflicto.
Lo que hoy enfrentan miles de restaurantes no es solamente una pérdida económica, es una afectación directa al derecho al trabajo, a la movilidad, al ingreso familiar, al abasto, a la seguridad y a la continuidad de una cadena productiva que inicia en el campo y termina en la mesa de millones de consumidores.
Cada cierre forzado, cada bloqueo y cada interrupción de la movilidad afecta primero a las personas trabajadoras: cocineras, meseros, garroteros, repartidores, personal de limpieza, personal administrativo, proveedores, transportistas y trabajadores eventuales que dependen del ingreso diario, de las propinas y de la posibilidad real de llegar a su centro de trabajo.
También afecta a miles de pequeños negocios familiares que deben cubrir nómina, renta, servicios, insumos, créditos y obligaciones fiscales, aun cuando no puedan operar por causas ajenas a su voluntad. En el sector restaurantero, no abrir no significa simplemente vender menos; significa poner en riesgo empleos, ingresos familiares, mercancía perecedera y la estabilidad de comunidades enteras.
La industria restaurantera es el segundo generador de empleo del país y una actividad esencial para la vida económica, turística y social de México. Su operación beneficia a productores del campo, mercados, centrales de abasto, transportistas, proveedores, trabajadores, comensales y destinos turísticos.
Por ello, cuando se paraliza a los restaurantes, se afecta directamente al ochenta y tres por ciento de todas las actividades económicas del país y por lo tanto a casi toda la sociedad. CANIRAC sostiene con toda claridad que la protesta social no debe ser invisibilizada.
Pero tampoco pueden invisibilizarse los derechos de quienes no forman parte del conflicto y hoy están pagando sus consecuencias. No es aceptable que trabajadores, familias, proveedores, comensales, pequeños negocios y sectores productivos o el mismo evento de talla mundial que tendremos en México, sean utilizados como instrumento de presión.
La defensa de una demanda no puede descansar sobre la afectación sistemática de personas que también tienen derecho a trabajar, trasladarse, producir, consumir y vivir en condiciones de normalidad y mucho menos dañar la imagen internacional de nuestro país.
Por ello, CANIRAC y los firmantes, hacemos un llamado respetuoso pero firme a las autoridades competentes y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para que actúen con oportunidad, responsabilidad y sensibilidad social.
Es indispensable garantizar el derecho a la manifestación, pero también proteger el derecho de la ciudadanía a la movilidad, al trabajo, al ingreso, al abasto y a la seguridad. También es indispensable mantener sus demandas dentro de un esquema de institucionalidad.
El magisterio forma parte de la sociedad; no debe colocarse en contra de trabajadores, familias y sectores productivos que también enfrentan retos económicos todos los días. México se encuentra en un momento de alta visibilidad nacional e internacional.
La imagen del país, la movilidad urbana, la actividad turística y la operación de miles de negocios no pueden quedar sujetas a bloqueos que dañan directamente a millones de personas.
CANIRAC solicita que continúen las mesas de diálogo y negociación entre autoridades y grupos inconformes, pero sin que la sociedad, los trabajadores y los sectores productivos sean quienes paguen el costo de la falta de acuerdos.
La Cámara reitera su compromiso con la legalidad, la paz social, el diálogo institucional y la defensa de los derechos humanos. Precisamente por ello, rechazamos de manera firme toda acción que, bajo cualquier causa, afecte gravemente el derecho al trabajo, al ingreso, a la movilidad, al abasto y a la vida económica de las familias mexicanas.
AM.MX/fm




