Ciudad de México.- El Congreso de la Ciudad de México ha puesto bajo la lupa una iniciativa estratégica que busca frenar el avance de la violencia digital en la capital. A través de un Punto de Acuerdo, se propone que las secretarías de Educación y de Salud, junto con el DIF y las 16 alcaldías, unifiquen esfuerzos para robustecer las políticas de prevención y detección de riesgos en la red, priorizando siempre la atención integral y psicoemocional de las y los jóvenes capitalinos.
El Congreso capitalino analiza mecanismos para fortalecer la seguridad digital juvenil
La propuesta, registrada por la diputada Judith Vanegas Tapia el pasado 10 de febrero, fue turnada a la Comisión de Gobierno y Políticas Públicas para su dictaminación. El documento resalta una realidad innegable: el 72 por ciento de las personas entre 12 y 19 años en México son usuarios de internet, lo que ha transformado radicalmente la convivencia social. Sin embargo, esta expansión tecnológica ha traído consigo nuevos peligros para la identidad y la seguridad emocional de este sector poblacional.
Dentro del análisis, se advierte que el ecosistema digital ha facilitado el aumento de acoso, hostigamiento y discursos de odio. La iniciativa de la legisladora de MORENA subraya que, si bien internet ofrece aprendizaje, también expone a la juventud a entornos donde convergen riesgos para la salud mental. Por ello, resulta imperativo que las instituciones locales desarrollen protocolos de prevención que respondan a la velocidad con la que evolucionan las interacciones en las redes sociales actuales.
Alerta por incremento de discursos misóginos y radicalización en comunidades digitales
La diputada Vanegas Tapia puso énfasis en el aumento de la intolerancia dentro de subculturas digitales de varones, tales como los denominados “involuntary celibates” o “manosphere”. Estos grupos, identificados también por el CONAPRED, se caracterizan por expresar frustración y rechazo hacia las mujeres. El texto cita como antecedente el caso del CCH en 2023, donde estudiantes fueron vinculados a discursos “incel” y misóginos, obligando a las autoridades a reforzar el acompañamiento psicológico.
Este panorama evidencia la urgencia de una respuesta institucional que combine salud mental con educación socioafectiva. La propuesta legislativa busca evitar la radicalización digital mediante una vinculación de políticas educativas y de salud que atienda a la juventud de manera oportuna.
AM.MX/CV
