Ciudad de México.- La Plaza Tlaxcoaque se transformó en un escenario de alegría y convivencia donde las familias del primer cuadro de la ciudad se reunieron para celebrar una de las tradiciones más queridas. Bajo la coordinación de la Autoridad del Centro Histórico, este evento formó parte de un esfuerzo genuino por recuperar y activar los espacios públicos, convirtiéndolos en lugares vivos que invitan a los vecinos y visitantes a disfrutar de su ciudad.
Actividades creativas y juegos que fomentan la unión de las familias capitalinas
Durante la jornada, el asfalto de la plaza dio paso a tableros de ajedrez, estaciones de pintura y juegos de destreza que desafiaron el ingenio de los más pequeños. Entre risas y aplausos por el espectáculo de malabarismo, las niñas y niños también pudieron disfrutar de tatuajes temporales, creando un ambiente de fiesta que reforzó el papel de las plazas como el corazón del tejido social.
La calidez del evento fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social, dependencia que contribuyó con la donación de juguetes para los asistentes. Este gesto transformó la celebración en un espacio donde padres, madres e hijos compartieron momentos de esparcimiento, demostrando que la recuperación urbana tiene como fin último el bienestar de las personas que habitan y transitan el Centro Histórico.
La importancia de garantizar entornos seguros para el sano desarrollo de la niñez
El enfoque principal de esta activación fue poner a la infancia en el centro de las políticas públicas. Sobre la relevancia de estas acciones, Carlos Cervantes Godoy, Coordinador General de la Autoridad del Centro Histórico, enfatizó que “Es fundamental que las niñas y los niños tengan acceso a actividades que fomenten su desarrollo y les permitan disfrutar plenamente de su infancia en entornos seguros y agradables”.
Esta visión fue respaldada por un despliegue operativo que garantizó la tranquilidad de todos los asistentes. La suma de voluntades entre instituciones como Protección Civil, PILARES y la Subsecretaría de Tránsito permitió que la jornada transcurriera en orden, reafirmando que el uso positivo del espacio público es la mejor herramienta para construir una comunidad más unida y segura.
El arte y la cultura infantil presentes mediante el programa Alas y Raíces
Para redondear la experiencia, el programa nacional de cultura infantil “Alas y Raíces” aportó su experiencia en actividades artísticas diseñadas específicamente para menores de 0 a 17 años. Gracias a esta colaboración, la Plaza Tlaxcoaque no solo fue un punto de reunión recreativo, sino también un foro cultural donde la expresión artística sirvió como puente para conectar a las nuevas generaciones con su entorno urbano.
El éxito de este Día de Reyes subraya que la activación de los espacios públicos es mucho más que mantenimiento físico; es devolverle a la ciudadanía el derecho al disfrute y la convivencia. Con eventos de este tipo, el Centro Histórico se consolida como un lugar donde la historia se mezcla con el juego, creando recuerdos inolvidables para las familias que dan vida a la capital.
AM.MX/CV
