CIUDAD DE MÉXICO.— Con el Plan Integral para el Rescate del Oriente, para 2026, la zona oriente de la Ciudad de México (CDMX) y su conexión directa con municipios del Estado de México experimentará una de las mayores renovaciones en infraestructura y transporte de la última década.
Con obras estratégicas en marcha y nuevos proyectos que buscan responder a las necesidades reales de la ciudadanía, las autoridades capitalinas y mexiquenses alistan un paquete de acciones que prometen reducir tiempos de traslado, mejorar la seguridad vial y ampliar las opciones de movilidad para millones de personas.
⇒ Uno de los ejes centrales es la reconstrucción de los Puentes Alameda Oriente 1 y 2, estructuras afectadas por sismos anteriores y esenciales para la comunicación diaria entre la Ciudad de México y municipios mexiquenses, como Nezahualcóyotl.
De acuerdo con estimaciones oficiales, estas obras beneficiarán a más de un millón de personas, muchas de ellas trabajadoras que cruzan a diario de un lado a otro para llegar a sus empleos. La rehabilitación no sólo restablece la movilidad, sino que mejora la seguridad y reduce la saturación en los accesos viales.
Avanza la reconstrucción de los puentes de Periférico Oriente
Gracias al trabajo conjunto que realizamos entre los gobiernos federal, estatal y municipal, esta obra estratégica del Plan Integral del Oriente ya está en marcha. Su objetivo: mejorar la movilidad, la seguridad vial… pic.twitter.com/MYbuxez14p
— Adolfo Cerqueda Rebollo (@Adolfo_Cerqueda) November 25, 2025
Zona Oriente, región clave para solucionar el congestionamiento vial
Por representar una alta conectividad entre la CDMX y el Estado de México, el oriente es la región donde se proyectan nuevos planes de movilidad como la construcción de un paso a desnivel desde la Calzada Ignacio Zaragoza y áreas circundantes hacia la carretera Peñón-Texcoco y hacia el AIFA.
En materia de transporte público, el oriente también será protagonista. La Línea 8 del Metrobús, proyectada para conectar Alameda Oriente con Toreo en un recorrido de 51 kilómetros, se convertirá en la más extensa del sistema.
⇒ Su trazado permitirá articular diversas zonas industriales, habitacionales y laborales, lo que representa una alternativa más rápida y accesible para quienes realizan trayectos largos desde municipios mexiquenses hacia el poniente y el norte de la ciudad.
Otro proyecto en evaluación es el Tren Ligero Texcoco–La Paz, diseñado para ofrecer una alternativa masiva adicional y conectar regiones en rápido crecimiento poblacional. Aunque aún se encuentra en fase de análisis, su incorporación podría transformar la movilidad regional y disminuir la dependencia del transporte informal.
En conjunto, estas obras y proyectos forman parte de una estrategia metropolitana que busca atender una realidad cotidiana: los habitantes del oriente —particularmente quienes viajan desde el Edomex hacia la CDMX— invierten más tiempo en traslados que cualquier otro sector de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Para 2026, el oriente de la CDMX y el Estado de México se perfila como un territorio en transformación, donde las nuevas rutas y obras viales prometen dejar atrás años de rezago y abrir paso a una movilidad más digna, eficiente y segura.
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AM.MX/dsc
