Por Pedro Camacho
A pesar de que los nacidos en Aguascalientes se empeñan en hacerse llamar hidrocálidos y de que ese gentilicio quedó incluido hace muy poco tiempo en el Diccionario de la Lengua Española que edita la Real Academia como sinónimo de aguascalentense, este último es mucho más adecuado, porque el estado no se llama Hidrocalia. Además, según algunos estudiosos, es inapropiada la combinación de la raíz griega hydros (agua) con la latina callidus (que da calor), aunque esa mezcla de etimologías es frecuente en nuestro idioma.




