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CIUDAD DE MÉXICO, 25 de junio (AlMomentoMX).— La cara más trágica de la crisis migratoria emergió este lunes, luego de que el migrante salvadoreño Óscar Alberto Martínez Ramírez, y su hija Valeria, de un año 11 meses, murieron ahogados al intentar cruzar el Río Bravo e ingresar a Brownsville, Texas.

Cansados de esperar en Matamoros el momento para solicitar asilo político a las autoridades de de Estados Unidos, el domingo por la tarde, Óscar Alberto, su esposa Tania y su pequeña Valeria, decidieron cruzar el río. Se trataba de una de las tantas familias centroamericanas que deambulan en las inmediaciones del cruce Puerta México.

En su intento por atravesar el río Bravo, Óscar Alberto y Valeria fueron arrastrados por la corriente; Tania logró salvar la vida, gracias a que una persona la alcanzó a rescatar, pero vio cómo su esposo e hija se sumergían a la altura de la calle Matamoros, a unos metros de la Cruz del Migrante.

Tania pidió apoyo de las autoridades, por lo que Policías estatales, elementos de la Marina y del cuerpo de Bomberos, iniciaron las labores de búsqueda que se prolongaron por 12 horas. Fue en la mañana de este lunes cuando los rescatistas encontraron los cuerpos de los salvadoreños a un kilómetro de distancia del Puente Internacional.

Quedaron juntos, sujetados por la camisa negra que vestía Óscar Alberto y la pequeña, con su brazo derecho, rodeando el cuello de su padre.

Tania relató cómo desde hace dos meses esperaban en un campamento ubicado en el puente Puerta México en espera de conseguir una cita para pedir asilo político, pero al alargarse ese momento, soportando temperaturas de hasta 45 grados centígrados, se desesperaron y decidieron cruzar por el río.

Por su parte,  la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos informó que encontró el domingo los cuerpos sin vida de una mujer y tres menores (un niño y dos bebés) en una zona rural de Mission, Texas, ciudad vecina en Reynosa, Tamaulipas. La víctima de 20 años, y sus hijos, cuyas edades no fueron reveladas, fueron localizados cerca del Parque Anzaldúas después de cruzar el Río Bravo y en una zona donde las temperaturas superan los 40 grados.

AM.MX/dsc

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