fbpx
Pablo Cabañas Díaz
La campaña por la  presidencia  se dará en un clima de  renegociación del Tratado de Libre Comercio, la implementación del  plan fiscal de Trump, y una acelerada  depreciación del peso frente al dólar que  llegó a su nivel más débil desde mediados de noviembre . La Reforma, conocida como “Tax Cuts and Jobs Act”, recorta impuestos a las empresas y a las personas con mayores ingresos de Estados Unidos, además de ofrecer una desgravación fiscal mixta y temporal a contribuyentes de clase media. Busca disminuir el impuesto corporativo de 35 a 21 por ciento y  ofrece a dueños de negocios una nueva exención fiscal de 20% sobre sus utilidades y renueva la forma en que se cobran tributos a las multinacionales al exentar dividendos de subsidiarias extranjeras, a través del Sistema de Exención por Participación sobre Rentas Mundiales.
El Congreso de Estados Unidos aprobó la reforma fiscal, lo que incluye la disminución del impuesto corporativo de 35% a 21%, así como la exención fiscal de 20% para los dueños de negocios sobre sus utilidades y renueva la manera en que se cobran tributos a las multinacionales, al exentar dividendos de subsidiarias extranjeras, a través del Sistema de Exención por Participación sobre Rentas Mundiales. Según la revista Forbes, para México la reforma va a  ocasionar la salida de capitales por 10 mil  millones de dólares y es solo uno de los múltiples impactos que giran en torno al plan que aprobó el congreso estadounidense. La publicación estadounidense también señala que las  modificaciones que afectarán a la economía mexicana  y van a presionar la salida de capitales pues el tipo de cambio nuevamente se ve presionado al alza. No se descarta que compañías estadounidenses que cuentan con plantas en el territorio nacional decidan mover la producción de algún tipo de autoparte o modelo de vehículo a Estados Unidos.
Con una tasa de impuestos corporativos, menor a la de México, las empresas ahora podrán cambiar sus decisiones de crecer o producir en el largo plazo. La aprobación ocurre después de que nuestro país recibió 341 mil  millones de pesos,  17,000 millones de dólares según el tipo de cambio actual de enero a octubre gracias al programa gubernamental de repatriación de capitales impulsado por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
El sector manufacturero, en el que se integran hasta 10 tipos de actividades económicas, será el más afectado por la ganancia de competitividad para Estados Unidos ante el recorte de las tasas corporativas y otras medidas incluidas en la reforma fiscal. Pese a que existen todo tipo de predicciones, no hay un cálculo preciso o una visión clara del impacto que tendrá la reforma fiscal en el país por sus proporciones.
Además esta Reforma  va al encuentro de   la repatriación de capitales con impuestos especiales sobre utilidades mantenidas al exterior, que se gravarán a una tasa de 15% si se mantienen en efectivo y 8% si se tienen invertidos en otros activos. Las utilidades se pagarían en caso de repatriarse de forma correcta.
México no tiene margen fiscal para enfrentar los efectos de la reforma y bajar, como fue aprobado en aquel país, la tasa del impuesto sobre la renta (ISR) del nivel actual de 30 a 20 por ciento, pues ello representaría perder alrededor de 2 por ciento del producto interno bruto (PIB).
La nueva legislación es una estrategia de zanahoria y garrote: hay incentivos atractivos para invertir en Estados Unidos y ciertos castigos o costos por no hacerlo lo que obliga a México a hacer una revisión a fondo de su política fiscal para tratar de favorecer también la inversión en el país. Por lo que se requiere un nuevo pacto fiscal entre los estados y la Federación y una reforma hacendaria para darle un nuevo perfil a las finanzas públicas para ser más atractivos a la inversión productiva y sobre todo detonar la nacional, que, dijo, es tres veces y media más grande que la inversión extranjera directa. U na posible vía para enfrentar el problema sería implementar un impuesto al valor agregado (IVA) generalizado que garantizara mayores recursos al gobierno. Desde que Donald Trump asumió la Presidencia las reservas internacionales han de México han  tenido caídas pronunciadas, siendo el 17 de abril de 2015 la última vez que alcanzaron un saldo de 195 mil 909.6 millones de dólares. Peor imposible.

Comentarios

comentarios