OTRAS INQUISICIONES: Deuda, dudas y presiones

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Pablo Cabañas Díaz
La corresponsal en México del periódico británico  “Financial Times”, Jude Weeber, en  múltiples ocasiones ha  expuesto que el presidente  Andrés Manuel López Obrador, “está particularmente indignado por que las agencias de calificación no se hayan pronunciado en el pasado, cuando la corrupción estaba floreciendo en Pemex y CFE, dándoles 10 de cada 10 en ese momento”. Afirma la corresponsal que “los analistas expresan que el presidente no ve que las agencias calificadoras estén preocupadas por la posibilidad de que un gran rescate para Pemex perjudique las finanzas estatales mexicanas  justo cuando el crecimiento será muy por debajo del 2 por ciento que el gobierno prevé para 2019” (ver: https://www.ft.com/content/4ebeadf6-3f60-11e9-b896-fe36ec32aece ).
Desde el pasado 15 de diciembre, el presidente López Obrador  hizo la promesa de elevar la producción petrolera durante su sexenio, para que pasara de 1.7 millones a 2.4 millones de barriles diarios. “Es algo parecido a lo que se tuvo que hacer en 1938. Es un nuevo rescate de Pemex” . Tres meses después, las tres calificadoras de riesgo más importantes para los inversionistas, Fitch, Standard & Poor’s y Moody’s, han puesto en duda la eficacia del proyecto de rescate.
Las agencias calificadoras coinciden en que los niveles de inversión previstos para Pemex no serán suficientes para conseguir que la compañía repunte su producción y sus ingresos, y logre pagar sus deudas sin añadir más presión a sus pasivos financieros, llegan a los 100 mil millones de dólares. Se planea invertir cerca de 12, mil  millones de dólares un monto mayor que en 2017 y 2018, pero la tercera menor cifra de la última década.
Fitch redujo su calificación el pasado 30 de enero. La agencia aceptó que existen problemas que la petrolera lleva arrastrando desde hace años, como su pesada deuda financiera, pero explicó que los planes del nuevo gobierno pueden empeorar la situación. Según esta firma, la extracción de crudo caerá en 5% en 2019. También, indicó que el gobierno corporativo en Pemex se ha debilitado con el inicio de esta administración, porque se percibe una mayor interferencia sobre la petrolera.
El mayor incremento de la deuda financiera de Pemex, se dio a lo largo de la administración de Enrique Peña Nieto, y en especial entre 2014 y 2016, en medio de una fuerte contracción de los precios internacionales del petróleo que pasaron de casi 100 a 30 dólares por barril.
El endeudamiento superó los 2 billones de pesos en 2017. Entre 2015 y 2016,  la deuda se disparó en 32.6%. El 81% de estas obligaciones financieras se prestaron en dólares o están referenciadas en esa moneda, y sólo el 13% es en pesos. Pemex debe  aproximadamente 106 mil  millones de dólares. Tiene que pagar 30 mil millones de dólares entre el 2019 al 2021, lo que es el equivalente a 30% de su deuda. ¿Cómo va a pagar esa cantidad en tres años?.

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